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No os engañéis. Dios no puede ser burlado. Pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción, mas el que siembra para el Espíritu segará vida eterna.

No nos cansemos, pues, de hacer el bien, porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Gálatas 6:7-9
Ley Espiritual La ley espiritual es destinada por Dios para cumplir aquello para la cual fue creada.

La ignorancia no detiene su aplicación. Ejemplo: Si alguien desconoce la ley de la gravedad y salta desde una ventana, caerá y se azotará en el suelo.

Por falta de conocimiento se puede presentar un caso de muerte “Mi pueblo fue destruido, porque le falto conocimiento, yo te echaré del sacerdocio, y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos. Nos garantiza una cosecha. Segaremos exactamente lo que sembramos.”

Gálatas 6:7-9 Seleccionando la semilla de Dios o Satanás “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición, escoge, pues, la vida para que vivas tú y tu descendencia” (Deuteronomio 30.19). Jesús siempre siembra vida. Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad y la vida, nadie viene al Padre, sino por mí. Satanás siempre siembra muerte.

El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. La siembra nos da lugar a la cosecha Cuando nacemos de nuevo, debemos escoger solo semillas que dan vida. Pero sólo una cosa es necesaria y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada” Lucas 10:42. Los hábitos viejos nos hacen escoger semillas de la bolsa equivocada.


Tipos de semillas que sembramos 1) LAS PALABRAS, elija: -Me arrepiento de haberme casado contigo divorciémonos o “Lo que Dios Junto no lo separe el hombre” (Mateo 19.6) Nada nos sale bien o “Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece” (Filipenses 4.13) Somos pobres, jamás hemos tenido algo y nunca lo tendremos, o “Mi Dios, pues suplirá todo lo que haga falta conforme sus riquezas en gloria” (Filipenses 4.19)
¿Con que opción se queda? 2) ACTITUDES Orgullo – Humildad Egoísmo – Amor ágape
3) ACCIONES Violencia – Bondad Critica – Elogio Rechazo – Aceptación Indiferencia – Afecto
¿Cómo sembramos? Estamos sembrando siempre en las vidas, en la nuestra, la de nuestro cónyuge, en nuestros hijos. La tierra es el corazón.

Porque así dice Jehová a todo varón de Judá y de Jerusalén: Arad campos para vosotros, y no sembréis entre espinos. Circuncidaos a Jehová, y quitad el prepucio de vuestro corazón, varones de Judá y moradores de Jerusalén; no sea que mi ira salga como fuego, y se encienda y no haya quien la apague, por la maldad de vuestras obras. Tierra rocosa (corazón duro) hace difícil producir una cosecha. “Y les daré un corazón y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne” Ezequiel 11:19 Tierra buena (corazón suave), reciben la palabra de Dios esta es la (semilla) y da fruto. La tierra tiene que ser preparada para recibir la semilla. Romped el barbecho y no sembréis entre espinos (Biblia las Américas). En nosotros esto se hace con oración y la palabra. Para otros se hace mediante la oración intercesora y la guerra espiritual.

Factores de la cosecha 1) Factor tiempo La cosecha ocurre en estación diferente a la de la siembra. “Tiempo de nacer y tiempo de morir, tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado” Eclesiastés 3:2 Después de plantar la tierra y sembrar la semilla, se riega la semilla con la palabra de Dios. Abona la cosecha con tus acciones. “Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta” Santiago 2:26 No desentierres tu semilla para ver cómo va, porque se puede morir. Concede tiempo para madurar y crecer.

2) Factor Multiplicación Se cosecha exactamente lo que se siembra. “Porque todo lo que el hombre sembrare eso mismo cosechará” Gálatas 6:7 Siempre se cosecha más de lo sembrado. Ejemplo: 3 granos de maíz y en una planta crecen muchas mazorcas de maíz. “Pero parte cayó en buena tierra y dio fruto cual al ciento, cual sesenta, y cual al treinta por uno”. – Mateo 13:8


Cada cosecha que obtenemos, nos proporciona nueva semilla para sembrar futuras. Ejemplo: Si sembramos semillas de amor, cosechamos amor en abundancia. Si sembramos odio cosecharemos odio. Las pequeñas áreas de irritación se convierten en áreas mayores de pelea.

Identificación de las cosechas 1- Buenas cosechas Descubre que semillas de las que has sembrado producen buenas cosechas. Selecciona cuidadosamente más semillas de la misma clase a fin de continuar produciendo buenas cosechas.

2- Cosechas no deseadas Arrepentirnos es como el herbicida, las cosechas comienzan a morir inmediatamente, tómese el tiempo necesario para que muera por completo. No se desanime, si pareciera que haya un crecimiento repentino. No permita pensamientos o sentimientos de culpa de parte del enemigo.

Las cosechas no deseadas son restauradas conforme vayamos sembrando semillas buenas. “ Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros” Arrepiéntete de inmediato toda vez que te descubras sembrando semillas equivocadas no esperes mucho tiempo para no dejarla crecer. “Si confesamos nuestros pecados, el es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Deuteronomio 22:9

Sembrando buenas semillas Para poder obtener buenas cosechas necesitamos: Escoge la semilla de la bolsa de Dios. “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición, escoge, pues, la vida para que vivas tú y tu descendencia.” Deuteronomio 30:19 Pide a Dios que de semilla para sembrar. “Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera y aumentará los frutos de vuestra justicia” 2 Corintios 9:10 Prepara tu tierra “ Para tu bien, dedica tiempo a la oración y la palabra, dedica tiempo para interceder por tu cónyuge” Jeremías 4:3 Declara o habla la palabra para sembrarla.

Dios mismo habló su palabra. “Y dijo Dios, Sea la Luz, y fue la Luz” Génesis 1:3. “ Así será mi palabra que sale de mi boda, no volverá a mi vacía, sino que hará lo que yo quiero y será prosperada en aquello para que la envié.” Isaías 55:11 Fertiliza las semillas con acciones “Así como un cuerpo sin alma está muerto, también la confianza en Dios está muerta si no va acompañada de buenas acciones” (Santiago 2.26).

No aceptes que el enemigo plante semillas en tus pensamientos. Evita las contiendas y los pleitos, no les des lugar. “ Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Honra es del hombre dejar la contienda. Mas todo insensato se envolverá en ella” Proverbios 20:3. Se necesitan dos para pelear, si uno no responde con enojo, no habrá pelea. No permitas que las contiendas lastimen tu relación, tu cónyuge no es tu enemigo, sino Satanás. ” Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes de maldad en las regiones celestes” Efesios 6:12 Es más importante evitar la contienda que tener la razón.

Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. Siembra amor cuando el otro siembra disensión. No seas envanecido de lo malo, sino envanece con el bien el mal. Cuando siembran paz y armonía, se les garantiza una cosecha abundante de la misma naturaleza.

“ No os engañéis. Dios no puede ser burlado. Pues todo lo que el hombre siembre, eso también segara. Porque el que siembra para su carne, de la carne segara corrupción, más el que siembra para el Espíritu del Espíritu segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer bien porque a su tiempo segaremos sino desmayamos.” Gálatas 6:7-9 Solo rindiéndonos a Dios, se puede cambiar un patrón de contiendas en una relación. “Oren juntos ya que esto ayudará para hablar una misma cosa, estarán sembrando para el Espíritu.” Gálatas 6:8

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