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¿Qué NO es orar? La oración no es un monologo ni es “rezar” porque rezar significa hacer vanas repeticiones. Mateo 6:7 Jesús dice a Sus discípulos “y orando no uséis vanas repeticiones”. Orar no es algo “mecánico” que hacemos para cumplir con Dios, no es un ejercicio religioso, una válvula de escape, y tampoco es usar a Dios como “bombero” y pretender que descienda para auxiliarnos cuando “la casa está ardiendo”.

¿Qué es ORAR? Es una conversación o dialogo entre nuestro espíritu y el Espíritu Santo de Dios. Juan 4:24 dice que Dios es espíritu. El propósito principal de la oración es tener comunión intima con el Padre, y también tiene otros propósitos, por eso debemos hacer distintos tipos de oración. Por ej.: interceder por otros, hacer guerra espiritual, según nos guíe el Espíritu Santo. (Rom. 8:26)

¿Cómo era la vida de oración de Jesús y su comunión con el Padre? Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo. Mateo 14:23.

  • Jesús oraba por la mañana: Jesús se mantenía en comunión íntima con el Padre. Para él la oración era una prioridad.
  • Jesús oraba por la tarde: se mantenía en constante oración durante todo el día. Mateo 14:23.
  • Jesús oraba por la noche: después que Jesús lo había dado todo, por eso se iba a orar. Lucas 6:12.

¿Con quién oraba Jesús? Oraba solo, y también con sus discípulos. Debemos tener tiempo a solas con Dios y tiempo de orar con los hermanos. Lucas 9:28.

¿Qué enseñó Jesús respecto a la oración? Jesús es un ejemplo de vida de oración. El oraba siempre, en todo tiempo, en todo lugar y por largos periodos de tiempo. La comunión con el Padre era su prioridad.

¿Por qué necesitamos orar? Mucha gente se pregunta ¿por qué debemos orar si Dios es soberano y hace lo que quiere, cuando quiere? ¿Si la palabra dice que antes que abramos la boca, Dios ya nos oyó, por qué tenemos que orar? ¿Si Satanás y sus demonios han sido derrotados y Jesús tiene la autoridad, por qué orar contra el enemigo?

La Biblia tiene cada respuesta 1. Dios trabaja usando a Su gente: Dios puede hacer lo que quiere sin ayuda de nadie pero a Él le ha placido usar seres humanos con faltas y defectos para obrar Sus planes y propósitos. Amos 3:7 dice que “no hará nada Jehová el Señor sin que revele su secreto a sus siervos los profetas. Por eso Jesús enseño como orar en Mateo 6:9-11…”Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”.

2. Dios busca una familia para tener comunión. Él quiere hijos con los cuales pueda relacionarse en intimidad. La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, Y a ellos hará conocer su pacto. Salmo 25:14. ¿Qué es comunión? Es la palabra griega “koinonia”. Significa “tener algo en común”, quiere decir “tener amistad, dialogo, compañerismo, y que hemos desarrollado una intima relación con él.

3. La oración permite que Su voluntad sea hecha en la tierra. Jesús enseño a sus discípulos que orasen para que la voluntad de Dios se cumpla en la tierra (Lucas 11:2) Esto incluye nuestra familia, pero ¿Cómo será eso si algunos de nuestros familiares no quieren ni ir a la iglesia? Es por medio de la oración.

Cuando declaramos Su voluntad en oración, entonces Dios los atrae con lazos de amor (Oseas 11:4) por eso orar es una necesidad tan indispensable como comer o dormir.

4. La oración le da derecho legal a Dios para transformar la voluntad del ser humano. Por medio de la oración Dios puede lidiar con una persona que no desea cambiar. Cuando oramos por esa persona, Dios empieza a tocarle e inquietarla aunque ella en su corazón no desee cambios. Dios no viola el libre albedrío ni la voluntad de nadie. Tampoco fuerza a ninguno a hacer lo que Él quiere.

“Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” Fil. 2:13.

Con esto nuestras oraciones pueden traer cambios a la gente, a las ciudades y naciones, conforma a la voluntad de Dios.

5.La oración evita que caigamos en tentación. Una razón principal por la que debemos orar es para no caer en tentación, nos ayuda a apropiarnos del dominio que Dios ya nos dio (2º Tim. 1:7). Hay creyentes que caen porque no tienen vida de oración. Por eso son golpeados por el enemigo. Mateo 26:41.4

6.La oración es el medio de entregar nuestras cargas a Dios. Por medio de la oración echamos nuestras ansiedades, problemas y preocupaciones. Hay personas llenas de ansiedades en su corazón porque no tienen una vida de oración, y por consiguiente no le han entregado sus problemas a Dios. “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”. Filipenses 4:6.

¿Por qué a los creyentes les cuesta orar, y como tener victoria en esa área?  La oración es uno de los ejercicios espirituales que más nos cuesta realizar ya que requiere disciplina. Algunas de las razones por las cuales los creyentes no oran son:

1. La carne es débil. Al viejo hombre no le gusta orar. Sin embargo Jesús dijo: “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. La carne siempre está cansada, quiere dormir más, siempre busca una excusa para no orar. Tenemos que aprender a someter y crucificar a diario nuestra carne.

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”. Gálatas 2:20.

2. No ver los resultados de inmediato. A algunos les pasa que, cuando no ven la respuesta a sus oraciones se desaniman y no siguen orando. En Mateo 21:22 dice “todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis”. La clave es perseverar en oración. “Perseverar en la oración, velando en ella con acción de gracias. Colosenses 4:2.

3. No sabemos qué pedir. No saber pedir, qué hacer cuando Dios habla, como orar conforme a la Palabra o no saber orar en el espíritu, nos lleva a la frustración. El resultado es que dejamos de orar.

“Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles” Romanos 8:26.

4. Se nos acaba el repertorio. Una razón por la cual a las personas les cuesta orar es porque se les termina el repertorio después de orar cinco o diez minutos. Se frustran y no continúan orando.

En resumen, Dios busca una familia para tener con ella amistad y comunión. Mediante la oración Dios puede hacer que la voluntad de una persona sea transformada, poniendo en su corazón el deseo y la habilidad para cambiar.

Debemos orar para establecer la voluntad de Dios aquí en la tierra, tal como es en el cielo. Tener una vida de oración nos evita caer en tentación y nos da dominio propio para resistir. Y también cuando oramos, entrega-mos las cargas y ansiedades a Dios.

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