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Nos redime del pecado. “Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras…” Tito 2:14. Si Jesús no hubiera resucitado no habría redención para nosotros. ¿Qué significa redimir? Es comprar de vuelta lo que se había perdido. La raza humana había perdido la comunión con Dios y era esclava del pecado (Juan 8:34) Cristo con Su sangre pago el precio de nuestro rescate, y nos dio libertad. Nos saco del reino de las tinieblas.

  1. Nos justifica. “El cual (Jesús) fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación”. Rom. 4:25. La resurrección de Jesús nos presenta ante el Padre como si nunca hubiésemos pecado. El Padre no recuerda más nuestros pecados porque va la muerte y resurrección de Jesús como razones convincentes de que somos justificados en El. Si Jesús no hubiese resucitado, no hubiésemos sido justificados.
  2. Nos devuelve la unión y comunión con Dios. La resurrección nos restablece a una relación de comunión con el Padre y a una vida espiritual. “Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él” 1º Cor. 6:17. Así somos devueltos a una vida de comunión que originalmente teníamos con Dios.
  3. Nos da un cuerpo físico con vida de resurrección. Al morir, Jesús llevo a la cruz todos nuestros pecados y enfermedades. El poder de la resurrección nos concede salud total.
  4. Garantiza nuestra propia resurrección. “Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia…” Col. 1:18. Tal como seguimos a Adán a la muerte por el pecado, ahora seguimos a Jesús en Su resurrección y vida eterna. La muerte física no es dejar de existir, sino pasar a otro nivel de existencia. Aunque nuestro cuerpo es mortal, nuestra alma y espíritu son INMORTALES.
  5. La resurrección vindico a Jesús. “… acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne, que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos…” Rom. 1:3-4.

Cuando Jesús fue acusado, dos cortes humanas, lo condenado a muerte: una era religiosa (Mateo 26:57-66), la otra era secular (Mateo 27:22-30) el primer juicio fue ante el Concilio, de noche, y el segundo ante Piloto, el gobernador romano. Jesús murió, pero “la corte suprema” que es Dios, lo vindicó. ¿Qué significa vindicar? Es defender a alguien que ha sido injuriado o calumniado de manera injusta. Toda la Deidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo estuvo envuelta en el cumplimiento del plan de redención divino, el cual se sello con la resurrección de Jesucristo.

  1. La resurrección garantiza el poder de Cristo para salvarnos. “Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aun estáis en vuestros pecados” 1º Cor. 15:17. La resurrección de Cristo es lo que hace POSIBLE la salvación. Tras Su resurrección, El Padre le otorgo a Jesús todo poder y autoridad en la tierra, en el cielo y debajo de la tierra. (Mateo 28:18).
  2. Si Cristo no hubiese resucitado, nuestra fe y predicación serian vanas. “Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe” 1º Cor. 15:14. Muchos, incluso algunos que dicen ser cristianos, niegan la resurrección de Jesús. Viven confundidos y se engañan a sí mismos; no son verdaderos cristianos ni pueden ser salvos si no creen que Cristo resucitó de entre los muertos.
  3. La resurrección de Jesús destrono el reino de Satanás. ”Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz…” Colosenses. 2:13-14. Cuando Jesús fue en la cruz, murió y resucito al tercer día, le arrebato las llaves de autoridad a Satanás, y ésta vez se las entrego a la Iglesia para que vuelva a gobernar la tierra y subyugue a Satanás. Con su victoria sobre la muerte, Jesús recibió validación del Padre para reinar, y destronar el reino de las tinieblas. El diablo pensó que la cruz era la humillación de Cristo, pero la resurrección se convirtió en la humillación de Satanás.
  4. Nos concede la eternidad en la presencia de Dios. Esto nos confirma que, debido a que Cristo resucitó, nosotros viviremos eternamente en la presencia de Dios. “Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor”. 1º Tes. 4:17.

Esta es la consumación de la obra PERFECTA de Cristo en la cruz, y su resurrección trae la restauración de cada creyente a la presencia de Dios. La mayoría de seguidores de otras religiones ni siquiera lo argumentan, saben que sus líderes murieron. Jesús es el único que tiene el testimonio de haber muerto y resucitado. Su cuerpo fue glorificado y está vivo, sentado a la diestra del Padre con todo poder y autoridad, en los cielos, en la tierra y debajo de ella. (Mt. 28:18).

¿Estas listo para recibirle? ¿Le pertenece usted a Él? ¿Son sus prioridades correctas? Si usted está viviendo en pecado ARREPIENTASE hoy mismo. Jesús lo espera. Su muerte y resurrección no son teoría. Hoy mismo Jesús quiere darle vida para que resucite toda área de la vida suya que había muerto: salud, finanzas, matrimonio, incluso los sueños.

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