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Noviazgo exitoso Es importante entender que es el noviazgo para poder vivirlo plenamente y disfrutarlo como Dios quiere. El noviazgo es la condición de novios, es decir, una relación amorosa mantenida entre dos personas con la posible intención de matrimonio, es un proceso por el cual dos personas desarrollan una asociación íntima más allá de la amistad y menor al matrimonio que conlleva un compromiso entre ambos.

Es cuando dos personas se toman el tiempo para conocerse, hablar y orar con el fin de saber cuál es la voluntad de Dios con respecto a la futura unión definitiva de la pareja en el matrimonio. Al ser una relación con fines de matrimonio debe considerarse como algo serio.

Características de un noviazgo exitoso

  • No son yugos desiguales (2 Corintios 6:14)
  • Ambos aman a Dios por sobre la relación propia (Mateo 22:37-39)
  • La relación potencia lo mejor de cada uno (Proverbios 13:20)
  • Ambos buscan guía en sus líderes, pastores, padres (Hebreos 13:17)
  • Ambos rinden cuentas de sus actos a sus autoridades espirituales (Santiago 5:16)
  • Planifican el futuro, tienen una relación con propósito (Lucas 14:28)
  • Mantienen santidad en la relación (1 Corintios 6:18 – 1 Pedro 1:15-16)
  • Mantienen buenas relaciones sociales con los demás, no se aíslan (Proverbios 27:17)
  • La relación provoca crecimiento en todas las áreas (Romanos 15:2)
  • Ambos mantienen una relación de intimidad con Dios constante (Eclesiastés 4:9-10

Concluyendo, una buena relación de noviazgo presenta ciertas características que nos permiten darnos cuenta de que tal relación nos ha hecho crecer, nos ha potenciado, favorecido, edificado y ha sumado a nuestra calidad de vida en todas las áreas, pero más que nada, nos ha acercado a Dios y a sus planes para nuestras vidas. El noviazgo exitoso no es perfecto (no existe noviazgo ni persona perfecta), pero si podemos decir que una relación de noviazgo es buena cuando, a pesar de las diferencias que existen entre ambos, la relación  ha sido de bendición para la pareja. En pocas palabras, una buena relación de noviazgo, nos hace brillar aún más que cuando estábamos solos.

Noviazgo Tóxico

El noviazgo toxico es una relación que produce daño a la pareja misma y a las personas que están de alguna manera vinculadas a la relación: padres, familia, pastores, jefes y amigos. No es una relación con propósito y generalmente se hace viciosa y circular, aislando a la pareja y haciéndolas menguar y decrecer en todas las áreas de su vida. Presenta características que lo hacen nocivo y peligroso llegando a dañar la salud emocional, espiritual y física de ambos.

Si una buena relación de noviazgo te hace brillar y crecer más, un noviazgo toxico te apaga, te produce estancamiento, heridas y hasta puede llegarte a matar espiritualmente (en algunos casos físicamente). Las relaciones tóxicas son aquellas que nos hacen sentir mal, cambiar de formas que no nos gustan, nos alteran de maneras que no podemos controlar o destruyen quienes somos. Son relaciones que nos hacen infelices. Y además de las que es muy difícil salir. Típicamente son relaciones en las que una persona es dominante, o sumisa, o hay problemas de comunicación, manipulación, mentiras o chantajes. Son relaciones en las que una o ambas partes sufren pero a las que no sabemos poner fin.

Características de un noviazgo tóxico

  1. Las relaciones en las que solo está a cargo una persona

Si solo una persona ejecuta (lleva) la relación, la relación no es sana y no prosperará adecuadamente. En estos casos la persona pierde autonomía, independencia, autoestima y autoconfianza. Nunca debes sentirte sin poder o atrapado/a en una relación, eso en realidad no es una relación. En este tipo de relaciones está presente los celos, el control excesivo, el chantaje y extorcionamiento emocional. Las relaciones implican libertad e igualdad de responsabilidades para ambas personas, cooperación entre las dos personas implicadas.

  1. Las relaciones que tienen la función de “completarte” o “llenarte”

Por mucho que en las películas nos inculquen que cuando encontremos a “LA” persona esta nos llenará, nos sacara de la miseria y el aburrimiento y nuestra vida cambiará y será maravillosa, nos elevará a un estado de plenitud y felicidad, lo cierto es que esto es algo que debemos conseguir por nosotros mismos y llevarlo luego a la relación.
Suelen ser relaciones en las que luego no se toleran separaciones temporales ni estar solos. No es la responsabilidad de nuestra pareja rellenar esos vacíos existenciales, es un trabajo personal de cada uno. Si no estás bien contigo mismo eso se verá reflejado negativamente en la relación.

  1. Relaciones basadas en expectativas irreales o idealizadas

La perfección no existe, si amamos a alguien debe ser con sus “defectos” y con sus más y sus menos. No es sano intentar “arreglar” a las personas o cambiarlas. De hecho cuanto menos esperes de alguien que amas más feliz serás. Las expectativas pueden ser muy traicioneras. Nadie actuará siempre como nosotros esperamos, no son nosotros y por lo tanto vivirán y actuaran a su manera.

  1. Relaciones violentas (verbal o físicamente)

Relaciones donde hay maltrato verbal y físico que se justifica en que “el otro hizo algo que merecía que yo le diga o haga tal cosa”. Son cíclicas, el violento agrede, culpa por la agresión, reconoce la agresión, pide perdón, la pareja entra en un estado de bienestar, hasta que se repite nuevamente el detonante de la agresión.

  1. Relaciones en las que el pasado se utiliza para justificar el presente (o tener la razón): Cuando utilizas lo que ha hecho mal la otra persona en el pasado para justificar tu conducta en el presente lo que estamos haciendo es utilizar la culpa y el resentimiento para manipular a la otra persona (para que se sienta mal en el presente), aparte de perder de vista el problema actual. Al final la relación se convierte en un constante esfuerzo por ambas personas para probar que son “menos culpables” o menos “malos” que el otro, en lugar de intentar ambos ser mejores para el otro.
  2. Las relaciones basadas en mentiras continuas

En las relaciones una omisión es como una mentira, las relaciones se basan en la confianza, abrirse a la otra persona y conocerse mutuamente. Ocultar información relevante solo debilitará la relación. Es cierto que se puede reparar la falta de confianza pero esto es muy difícil y requerirá del esfuerzo de ambas partes. De todas formas, al final la verdad siempre se sabe. La persona nos mentirá hasta que consiga que esa mentira se convierta en nuestra realidad, no debemos entrar al juego, si descubres una mentira, confróntala. Las personas que mienten suelen repetir las mentirás hasta que consiguen hacerlas realidad, no participes en esto.

  1. Relaciones en las que el perdón no tiene cabida y en las que no hay intención de reparar la confianza

Esta está en relación con el punto anterior. La confianza se puede reparar, pero mantenerse en una relación en la que no hay intención de repararla no tiene sentido. En casi cualquier relación a largo plazo habrá un problema en algún momento, no entender que esta se puede reparar si ambas personas trabajan duramente en su propio crecimiento persona aplicando luego este a la relación convertirá la relación en una relación tóxica para ambos.

  1. Relaciones en las que la comunicación es pasivo-agresiva:

Por ejemplo cuando en lugar de comunicar abiertamente como nos sentimos jugamos con indirectas, o cuando la comunicación es hostil e intenta manipular como se siente la otra persona. Hacer cosas sutiles para molestar a la otra persona hasta que nos presta la atención que queremos.

  1. Relaciones gobernadas por el chantaje emocional

Esto se refiere a aplicar un castigo emocional cuando la otra persona no hace exactamente lo que queremos. Al final la otra persona accede a comportarse de otra manera a causa del chantaje.

  1. Relaciones que quedan en un segundo plano

Las relaciones requieren que se les dedique tiempo y esfuerzo, si no se las cuida se marchitan. Es importante dedicar tiempo de calidad a la relación, compartir actividades solo con la otra persona que os enriquezcan como pareja. La otra persona (y la relación) requieren de tu presencia, atención y tiempo.

¡Una buena relación de noviazgo, nos hace brillar aún más que cuando estábamos solos!

“Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida.” Proverbios 4:23 NTV

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