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En la reunión de este domingo el Apóstol Jorge Ledesma compartió un mensaje basado en Hechos 9 sobre el Tabernáculo y dejó una enseñanza acerca de ello.

El auditorio estaba ornamentado representando el tabernáculo que describe en el antiguo testamento en Hechos 9:2 al 8. El apóstol explicó el significado de cada uno de los lugares que conformaban el tabernáculo. Con respecto al Atrio indicó que era el lugar donde todos podían entrar, allí estaba el altar de sacrificio, que actualmente representa la Cruz, el lugar de muerte de Jesús. El lavacro representa el lavarnos para entrar a la presencia de Dios.

Luego continuaba el Lugar Santo, donde sólo ingresaban los sacerdotes. Allí se encontraba el candelabro de oro, que representaba la luz de la palabra y también se hallaba la mesa de los panes que significa el servicio a Dios y la vida consagrada.

El apóstol señaló: “Cuando sirve a Dios y pone su pan en el altar de oro de Dios, va a experimentar la vida plena en Dios aunque pase por momentos amargos”.

Por otro lado también contó que el altar de incienso representa las oraciones que llegan a la presencia de Dios. Y remarcó: “El lugar santo no es un lugar para quedarse, es el proceso para entrar al lugar santísimo”.

Por ultimo explicó que en el Lugar Santísimo sólo ingresaba el sacerdote una vez al año, ofrecía el sacrificio y si Dios lo aceptaba, el pueblo tenia un año mas de perdón. Pero actualmente por medio de Jesús no sólo tenemos un año de perdón sino toda la eternidad de perdón y favor de Dios.

El Apóstol concluyó y dijo: “No te conformes con estar en el atrio, no te conformes con sólo ver milagros, el Señor quiere que comiences a ver más allá de lo terrenal porque cuando entras al lugar santísimo tu vida comienza a ser transformada y lo sobrenatural se manifiesta por gracia. Gracias a Jesucristo el velo se rasgó y ahora podemos entrar cuando queramos a la presencia de Dios.

Además aconsejó a caminar en santidad y a no permitir que el pecado entre a su vida y resaltó: “El favor de Dios es que estés en su eternidad, cuando entras en el lugar santísimo Su gracia se derrama, tu vida y tus generaciones comienzan a ser benditas”.

El Señor Jesús rasgó el velo que nos separaba de Dios y hoy tenemos un acceso libre a su presencia y también somos portadores de Su presencia.Esta es la oportunidad para buscar a Dios y llenarse de Su presencia.

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