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Voy a activar una unción que nunca antes active, es más, nunca ministré sobre esto, pero Dios me viene hablando hace varios meses y me dijo: ¡Hoy es el día! Si recibes esta unción muchas cosas de tu vida van a cambiar para bien. ¿Estás listo para eso?

¿Sabe usted que la productividad es del Cielo?

Productividad es quien tiene la virtud de producir, crear, generar y dar fruto. Dentro del Reino de los Cielos, la productividad es algo constante. Todo el tiempo Dios generó productividad desde antes de que el ser humano existiera.

Si vemos los siglos anteriores a la formación del hombre, Dios trabajó creando los cielos y la tierra. El Señor desarrollaba todo felizmente extendiendo Su mano como un gran artista, formando las galaxias y el universo. Uno podría imaginarse que Dios siendo Dios no debería trabajar, o quizás podría jubilarse al haber ya hecho tanto, pero en su naturaleza está el CREAR, por eso todo lo que El toca lo convierte en PRODUCTIVIDAD. Es su ADN.

Cuando Jesús estaba en la tierra, a los discípulos les costaba mucho seguirlo. Se levantaba muy de temprano. Tenia un ritmo muy agitado. El vivía llevando noticias, sanando enfermos toda l a noche. Siendo Cristo, El entendió una gran verdad cuando les dijo a sus discípulos “mi Padre trabaja y yo trabajo”.

Hay mucha gente que tiene ese ADN, que sin importar la edad que tengan siempre están produciendo. Mi papá tiene 86 años y hace cuatro años abrió un negocio nuevo. El podría estar tranquilo en este momento, pero decidió comenzar algo nuevo y a pesar de su edad, quiere seguir produciendo.

Hay una realidad, lo que esta vivo, produce.

Hay una vinculación de la vida abundante con la productividad, porque lo que no tiene vida no puede producir NADA.

Vea este ejemplo, la gente que se jubila y se sienta en una silla sin hacer nada parece que se muriera antes de tiempo. Pero aquel que se pone a invertir en cosas productivas, es como si se va renovando cada día más. Porque hay una vinculación importante entre la vida y la productividad.

Hay una realidad, lo que esta vivo, produce.

En el Cielo hay productividad todo el tiempo. Me impresiona leer en el libro de Apocalipsis cuando habla de la eternidad:

“Luego el ángel me mostró un río de agua de vida, claro como el cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero, y corría por el centro de la calle principal de la ciudad. A cada lado del río estaba el árbol de la vida, que produce doce cosechas al año, una por mes; y las hojas del árbol son para la salud de las naciones.” Apocalipsis 22:1-2

El árbol de la vida todo el tiempo está produciendo. Eso es una realidad en la eternidad, en cada mes, en cada año. Es interesante que justamente el árbol de la

producción en el Cielo sea el árbol de la vida. Es claro ver que existe un vinculo muy fuerte entre la vida y la productividad.

A todo lo que Dios creó, le dio productividad. Creó el reino vegetal y dijo “produzca la tierra”. Creo a los animales y les dijo “multiplíquense”. Y cuando le dio autoridad al hombre le dijo “fructificad”.

FUIMOS HECHOS PARA PRODUCIR. Entienda que una de las marcas de ser gente de Dios es ser productivo en la vida personal, en el ministerio, en la familia y en cada área de su vida.

Fíjese que cuando Jesús eligió a sus discípulos, podemos decir que no eran los mejores hombres de la época. Pero de los que agarró, ninguno era vago. A todos los conoció trabajando. A Andres y a Pedro, pescando. A Jacobo y a Juan, remendando redes. A Mateo, aunque haciendo un trabajo que no era noble, lo encontró ocupado quien sabe por cuantas horas.

El Señor busca gente productiva y con ganas de trabajar, porque le gusta bendecir a esa gente.

“¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará”.

Usted, ¿es solicito o no? ¿O es de los que solicita aumento, días de descanso y demás?

Si es una persona productiva, además de la bendición Dios le dará autoridad espiritual. Fijese esta historia que contó Jesús en Lucas 12.

“Un hombre de la nobleza se fue a un país lejano para ser nombrado rey y luego regresar. El hombre llamó a diez de sus siervos. A cada uno le dio la misma cantidad de dinero. Les dijo: “Hagan negocios con este dinero hasta que yo vuelva”. Pero su gente lo odiaba. Por esa razón mandaron tras él a un grupo para decirle al emperador: “No queremos que este hombre sea nuestro rey”. Pero a pesar de todo, el hombre fue nombrado rey. Luego regresó a su país. Cuando llegó, mandó llamar a los siervos a quienes les había dado el dinero, para saber cuánta ganancia tenían. El primero se presentó y dijo: “Señor, el dinero que me dio ganó diez veces más”. Entonces el hombre le dijo: “Muy bien hecho, buen siervo. Como fuiste fiel con lo poco, por eso ahora voy a dejarte gobernar diez de mis ciudades”. Vino el segundo siervo y dijo, “Señor, su dinero ganó cinco veces más”. Entonces el hombre le dijo: “Vas a gobernar cinco de mis ciudades”. Llegó el otro siervo y le dijo: “Señor, aquí está su dinero, lo guardé muy bien en un pañuelo. Yo le tuve miedo, porque usted es un hombre duro, toma dinero que no ha ganado y cosecha lo que no ha sembrado”. Entonces el rey le dijo: “¡Siervo malo! Usaré tus propias palabras contra ti para condenarte. ¿Conque sabías que soy un hombre duro, que tomo dinero que no he ganado y cosecho lo que no he sembrado? Siendo así, ¿por qué no pusiste mi dinero en un banco para que así cuando yo regresara hubiera ganado intereses?” Luego les dijo a los que estaban parados allí: “Quítenle el dinero que tiene y dénselo al que tiene diez veces más”.

Primer enseñanza, al que es más productivo, Dios lo bendice más que a los demás. Esa es la actitud de Dios. Cuando El habla del corazón de la gente y de su actitud, hace un paralelo entre el buen corazón y la buena tierra y entre el mal corazón y la mala tierra. Es muy importante que nuestro corazón desee ser productivo.

HEBREOS 6:7 “La tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios”.

Dios esta viendo lo que haces. He visto como en eventos donde el sol partía la tierra, y el liderazgo trabajaba horas y horas invitando a la gente, preparando la reunión y poniendo mucho empuje para llevar adelante todo, terminaba con un respaldo de Dios impresionante en almas que se entregaban a El, ¡porque Dios bendice a la gente que trabaja!

Vs. 10-11 “porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndolos aún. Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza”.

Les aconsejo algo, muestren siempre que quieren hacer las cosas bien. ¿Les paso de ver a personas con ganas de hacer las cosas? Da gusto trabajar con gente así.

Vs. 12 “a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.”

¿Quiere un gran secreto para que las promesas de Dios se cumplan? HAY QUE SER PRODUCTIVO Y NO PEREZOSO. Entiendo que seria poco natural que no le guste hacer fiaca, y aprovechar al máximo los momentos de descanso, pero el estilo de vida de los hijos de Dios es como dijo Jesucristo: “trabajo por que mi padre trabaja”. NECESITAMOS ESTAR ACTIVOS.

Si quieres servir a Dios, ten en cuenta que Dios no llama a los que no produce, porque le cuesta bendecir a estos. Acuérdese de José, la Biblia dice que “José hacía, y Jehová lo hacía prosperar”. Cuando en Romanos 12 nos está diciendo que tenemos que cambiar nuestra cabeza, el verso 11 nos dice como tenemos que ser.

“En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor”.

Justamente, una persona improductiva es lo contrario a esto. En lo que requiere diligencia, es perezoso. Frios en las cosas espirituales, y sin ganas de servir al Señor.

Preguntese, ¿que produces para Dios?

“Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma.”

Sabe una cosa, en el Cielo hay productividad, la eternidad seguirá produciendo, y el Señor está mirando que seamos gente fructífera. Si la iglesia no produce, le estamos fallando a Dios.

Mi deseo es que usted sea un cristiano que llame la atención en su trabajo, en su negocio y en su casa por el carácter productivo que usted tenga.

“Sean productivos” dijo Dios. Si alguien te obliga a llevar una carga una milla, sorpréndelo, y haz dos millas. Siempre haz más de lo que te piden, de lo que debes hacer y de lo que esperan de ti.

Te animo a que hagas una oración conmigo…

“Señor Jesucristo, te pido que me hagas libre de la pereza y de la improductividad. Hazme libre de lo que no me permite producir. Quiero ser productivo. Reconozco que hay áreas de mi vida que no estoy produciendo y debo corregirlas y que no tengo derecho a exigir cosas del Cielo si no estoy produciendo. Por eso te pido que me llenes de la unción de productividad. Te pido perdón por mi falta de producción. Hoy quiero ser ungido con esa unción productiva y así tener respaldo del cielo.”

Yo como pastor te activo. El Señor te dice que eres buena tierra y darás buen fruto. Así como existen plantas que producen y animales que producen, también hemos recibido la orden de fructificar, y junto con la orden se nos dió también la capacidad de hacerlo. Declaro que no te harás perezoso sino que heredarás las promesas por la unción de productividad que hay en ti.

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