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En unos de los talleres del viernes, el Apóstol Frank Hechavarria nos compartió una enseñanza acerca del poder de la oración. “El objetivo final es que nuestro lugar, ya sea iglesia o casa, se convierta en casa de oración”, expresó el Apóstol.
El Apóstol enseñó que se debe dejar de pensar que la iglesia es solo un lugar donde se pasa tiempo para pedir o suplir nuestras necesidades.
También compartió el pasaje de San Lucas 11:1 en la que dice que Dios nos manda a que oremos no solo en la iglesia, sino, en cualquier lugar. La vida de oración de Jesús era el motor que hacía los miles de milagros que desato a lo largo de su ministerio sucedieran, contó el Apóstol.
Por otro lado exhortó y dijo: “Cuando abandonamos la vida de oración, los creyentes se acomodan y se vuelven cómodos, holgazanes y carentes de actividad y  tendemos a estar dependiendo de la oración de alguien más, sin saber que dios ya nos dio el poder de pedir por nuestras necesidades”.
“Lo que Dios está buscando es una relación estrecha con sus hijos porque Dios quiere que tengamos comunión con El”, afirmó el Apóstol.
Enseñó que Dios nos ha hecho sacerdote para que ofrezcamos sacrificio y adoración en su iglesia y agregó que nuestra oración es el sacrificio que hace que abran los cielos y eso lo valida.
También habló sobre el nuevo ciclo y dijo: “Si queremos poder y unción debemos pagar el sacrificio de tener una vida de oración ya que no están a la “venta” para cualquier persona”.
“En la actualidad, las personas quieren recibir todo instantáneamente, sin tener una vida de oración.
Hoy ya no valoran el proceso e ignoran que el proceso que es lo que nos da madurez espiritual”, explicó el Apóstol Frank Hechavarria.
También enseñó que la oración es una relación donde hay dos personas ya que Dios está escuchando y respondiendo al mismo tiempo. Además agregó que donde tenemos comunicación continua con Dios, más fuerte será la relación con Dios. 
“La oración es el canal a través del cual fluye todo lo sobrenatural, los recursos, la sanidad, los milagros y te entrega poder”, declaró el Apóstol.
Explicó que el Señor no entrega el poder a extraños y resaltó que ahora Dios está buscando tener intimidad con sus hijos mediante la oración. “Debemos arrepentirnos de haber perdido tiempo en cosas banales y no haber tenido relación con él”, concluyó.